Insulinorresistencia y diabetes: entender qué pasa para poder actuar

Un enfoque nutricional para mejorar cómo tu cuerpo usa la insulina y cuidar tu glucosa a largo plazo.

La diabetes no tiene una única causa: influyen la genética, la edad, el peso, el sueño, el estrés y también la alimentación. Lo bueno es que sobre la alimentación sí puedes actuar. Y cuanto antes mejor, porque la resistencia a la insulina suele empezar años antes de que la glucosa suba lo suficiente para dar un diagnóstico.

Cómo trabajamos

Una alimentación que cuida tu páncreas

Hidratos de calidad, no cero hidratos. Cereales integrales, legumbres, verduras y fruta entera en lugar de harinas refinadas, bollería y bebidas azucaradas. Tienen más fibra y suben la glucosa de forma más suave.

Menos azúcares añadidos y ultraprocesados. Zumos, refrescos, dulces y productos «light» o «fit» que esconden azúcar.

Platos equilibrados y repartidos. Combinamos hidratos con proteína, fibra y grasas saludables, como aceite de oliva, frutos secos o pescado, para evitar los picos, y los repartimos en comidas regulares.

Patrón mediterráneo. La base de la alimentación que más respaldo tiene para cuidar la glucosa y el corazón.

Peso y composición corporal. Si hay sobrepeso, perder una parte modesta del peso mejora mucho la sensibilidad a la insulina. No buscamos dietas extremas.

Seguimiento con tus analíticas. Revisamos cómo evolucionan tu glucosa y tus cifras.

Moverte también cuenta. Moverte más ayuda a que las células respondan mejor a la insulina.

Qué ocurre en tu cuerpo

Es una explicación sencilla de un proceso complejo, y no todo el mundo recorre el camino igual.

Paso a paso

  • Comes y la glucosa sube: la insulina, una hormona que fabrica el páncreas, ayuda a que la glucosa entre en las células y se use como energía
  • Los picos se repiten: si comes con frecuencia muchos azúcares y harinas refinadas, la glucosa sube y baja bruscamente, y el páncreas tiene que fabricar cada vez más insulina para compensarlo
  • Las células dejan de responder bien: con tanta insulina durante tanto tiempo, las células «se acostumbran» y la escuchan cada vez menos. Es la insulinorresistencia, y el sobrepeso y la grasa abdominal la favorecen
  • El páncreas hace un esfuerzo extra: para compensar, produce aún más insulina. Durante años la analítica puede salir normal
  • Con el tiempo, el páncreas se cansa: cuando ya no puede mantener ese ritmo, la glucosa sube y aparece la diabetes
Tu primera consulta

En la primera visita se realiza una entrevista con la finalidad de conocer tu rutina, metas, grado de actividad física, historia clínica y dietética para poder establecer el punto de partida y un plan mediante objetivos a corto y largo plazo totalmente adaptado.

¿Qué incluye?

  • Entrevista completa y revisión de las analíticas que nos envías
  • Valoración de la composición corporal
  • Elaboración de tu plan personalizado
  • Consejos para aplicar en tu día a día
  • Resolución de dudas

Preguntas frecuentes

¿Tengo que dejar los hidratos?
No. Lo que más importa es su calidad y cómo los repartes.

¿Se puede revertir la insulinorresistencia?
En muchas personas mejora de forma notable con cambios mantenidos en la alimentación y los hábitos.

¿Puedo comer fruta?
Sí, mejor entera y repartida durante el día.

¿Sustituye a mi tratamiento?
No. No cambies ni dejes tu medicación sin hablarlo con tu médico, sobre todo si tomas insulina u otros fármacos que pueden causar hipoglucemias.

¿Empezamos?

Si quieres empezar, pide tu cita. Estoy en Burjassot (Valencia) y también puedes llamarme al 634 40 28 19.